Signo
de tierra, movible, femenino, domicilio de Mercurio.
El
nativo de Virgo, como el de Leo, difícilmente tiene una estatura superior
a la media; su físico es todavía más
frágil, y especialmente en la juventud muestran una excesiva tendencia a la
delgadez y que sólo en la edad madura es sustituida por una mayor robustez;
este nativo conserva con frecuencia un aspecto juvenil, en contraste con su
edad verdadera; esto contribuye a una esbeltez física y espiritual que se
observa incluso en los individuos muy ancianos.
Entre
los diversos tipos astrológicos, el nativo de Virgo es quizás uno de los más
complejos y sobre todo el más contradictorio, por cuanto entre los individuos
de esta categoría hay espíritus excelsos, universales en el verdadero sentido
del término, y criaturas mezquinas, egoístas y completamente absortas por
intereses materiales. El signo de Virgo, como el de Géminis, está regido por
Mercurio, pero el primero es signo de tierra mientras que el segundo es un
signo de aire; esta diferencia evidentemente se manifiesta de dos maneras
distintas: en Géminis, Mercurio hace el espíritu ágil, sutil que aletea, se
podr
ía decir “etéreo”; en virgo da una inteligencia grave, ponderada, práctica,
en una palabra “terrena”.
GRETA GARBO: 18 de sep. de 1905
A pesar de esto, el nativo de Virgo, en sus mejores representantes se revela altamente espiritual y su fuerza no sólo consiste en sus vastas posibilidades de conocimiento, sino también en su gran sentido de la realidad. Más que otro, este tipo es apto para el estudio profundo de las más variadas materias filosóficas y científicas; además su lógica es aguda y sobresaliente su capacidad de penetrar en la sustancia de las cosas. Si embargo, en esto también los hombres más espirituales entre los nativos d Virgo corren no despreciables peligros: la tendencia crítica y analítica de su mente fácilmente puede degenerar en un exagerado seccionar cuanto cae bajo su lente escrutadora sino puede encontrar la síntesis.
Por lo demás, el sentido de la realidad es aquel que se podría llamar la sustancia espiritual de su ser, llamándole a la moderación, de tal modo que llegan a reconstruir de nuevo aquello que han descompuesto. El nativo de Virgo, privado de la misma agilidad intelectual de Géminis, cogido por sorpresa, no improvisa como éste último, no da la respuesta con certeza intuitiva a una pregunta cualquiera o la solución a un problema espiritual; en primer lugar prefiere callar, reservándose el pronóstico, y después, en la soledad, reflexionar lentamente y pensar en todo lo que se refiere al argumento para hacer después sus consideraciones en forma clara y precisa. La experiencia de la vida tiene una importancia decisiva en el conjunto de su cultura espiritual, ya que le aporta enseñanzas útiles y deduce conclusiones que con frecuencia asumen el valor de verdades generales.
JULIO CORTÁZAR: 26 de agosto de 1914
Recoger
ya sean los conocimientos, ya las experiencias, es el verdadero modus vivendi
de este nativo siempre que se trate de individuos de una cierta elevación
espiritual. En muchos individuos superiores, se observa la tendencia al
eclecticismo; son verdaderas enciclopedias vivientes. También en esto existe un
peligro: pueden alejarse de la vida y volverse estériles, ya que, privados de
experiencia, son como una planta privada de los jugos de la tierra, pierden
todo el colorido, pierden el elemento que los hace animados y originales. Con frecuencia, también en estos
casos, en el sentido más crítico, el sentido de la realidad pide sus derechos:
de hecho, el tipo Virgo no se cansa nunca de “ponerse al día”, es decir, de
aportar modificaciones y perfeccionamientos al texto de la “primera edición”
del libro de la vida, estando siempre al corriente. Las transformaciones
psíquicas y espirituales del nativo de Virgo se efectúan con un ritmo mucho
menos más rápido del que se puede observar en los nativos de Géminis, siendo en
general menos frecuentes, pero tanto más sólido y coherente aparece al final de
la existencia el edificio de pensamientos que el nativo de Virgo habrá
construido en el curso de su vida.
La
cualidad extremadamente preciosa del tipo positivo, sufre en el tipo negativo
la fatal ley de la ambivalencia psíquica: encontramos individuos mezquinos,
unidos en otra medida a las pequeñas cosas de la vida, pedantes, quisquillosos.
En algunos la vida se consume con el gozo de las consabidas “alegrías
terrestres”: buenas comidas, vino, alojamientos cómodos, y algún viaje, siendo
ésta la meta exclusiva de sus ambiciones.
El
nativo de Virgo generalmente es poco sociable. En su propia casa recibe con
gusto de cuando en cuando a amigos y desconocidos. El círculo de los unos como
de los otros es más bien restringido, es más, se puede afirmar que el nativo de
Virgo no tiene verdaderos amigos, lo que podría explicarse por ciertos aspectos
de su carácter, y por su tendencia a la soledad. Se encuentra a gusto en medio
de la naturaleza, es capaz de sumergirse horas y horas en la silenciosa
contemplación de una puesta de sol, del mar, un paisaje en general; está
inclinado también a pasear solo por los bosques y por los prados. Son los
momentos en que se siente místicamente unido con todos los otros seres; el
aroma de la tierra tiene para él algo, como un narcótico, que lo estimula y le
da la calma y la fe en la vida que no raras veces, en accesos de melancolía,
tiende a perder. Estas tendencias explican la frecuencia, entre los
representantes superiores de este tipo, de poetas y escritores que han sabido
pintar imágenes maravillosas con toda vivacidad (las poesías de Goethe,
Möricke, las descripciones de los bosques en las novelas de Tolstoi, etc.).
15 DE SEPTIEMBRE DE 1890
A
este nativo lo pequeño le parece tan importante como lo grande; ve lo grande en
lo pequeño y viceversa, el universo en su propia intimidad y a sí mismo en
medio del universo. Junto a su amor por la soledad, este egocentrismo tiene a
veces repercusiones graves en la vida de los nativos de Virgo. Tímidos en las
relaciones con los extraños, difícilmente se abren a aquellos que no conocen
bien; son extremadamente sensibles y susceptibles al mínimo defecto en las atenciones
por parte de los otros; se ofenden fácilmente por motivos irrisorios y sufren
largamente en silencio. En los casos raros en los que son presa del enfado con
capaces de violentas filípicas y reproches a quienes los han ofendido.
Los
rasgos del carácter, que hasta ahora habíamos trazado, no son ciertamente
premisas demasiado favorables en uniones duraderas. Entre los nativos de Virgo
encontramos muchos solteros y solteras. En general, estos nativos, si se casan,
lo hacen tarde. Hecha la elección, se muestran por largo tiempo indecisos antes
de realizar el acto legal del matrimonio. Especialmente cuando se trata de
mujeres, ya que con frecuencia el futuro compañero de la vida debe insistir
enérgicamente, para que finalmente sea aligerada la formalidad. En el
matrimonio, el nativo de Virgo se revela precioso bajo muchos aspectos: el amor
que le anima a su propia casa consolida indudablemente las bases de la familia
que crea; las habitaciones de los nativos de Virgo generalmente son acogedoras
y están bien arregladas. En la mayoría de los matrimonios, en que una de las
partes pertenece al tipo Virgo, no se puede esperar una descendencia numerosa.
El
erotismo de este nativo es en cierta manera turbio y caracterizado desde la
juventud por fuertes impedimentos psíquicos. Los nativos de Virgo son
diametralmente opuestos a don Juan. Se complacen en rumiar su propia
sensualidad. Los aspectos de su vida sexual, y mientras ésta última pida
imperiosamente su derecho, tienden a sofocarla, aunque no lo logran; niegan sus
instintos, pero no se encuentran en grado de dominarlos. La aspiración a la
pureza queda, para los mejores nativos de Virgo, la verdadera y esencial
dirección de su existencia. En los tipos débiles, con otros elementos en el
tema natal, los impedimentos psíquicos a los que este tipo esté sujeto le
llevan a tendencias morbosas; en estos casos el ser misógino y las inversiones
sexuales son bastante frecuentes (Oscar Wilde, Luis II de Baviera.)
Con
su amor por el orden y la precisión, el nativo de virgo, en sus representantes
mediocres, está más adaptado para profesiones que requieren trabajar en
oficinas manufactureras, registros y archivos son su especialidad en caso de
que se haga empleado o funcionario. El amor por la naturaleza lo vuelve por otra
parte idóneo para los trabajos con una actividad a desarrollar a cielo
descubierto: de esta manera encontramos muchos representantes de este tipo
entre jardineros, agricultores, criadores de animales, etc. Los tipos
superiores, como ya ha sido indicado, se encuentran entre aquellos que pueden
llamarse los espíritus elegidos de la humanidad: pensadores de amplias miras,
poetas y científicos insignes de fama internacional, inventores geniales y con
frecuencia grandes artistas, sobre todo en el campo de las letras.
El
nativo de Virgo está sujeto en primer lugar a molestias digestivas; son
frecuentes los casos de enteritis y apendicitis; en otros se observan males de
origen nervioso que repercuten en su aparato linfático, etc.