JÚPITER EN CASA DOCE.
El planeta aquí sugiere que usted es alguien que explora su interior y aprecia la riqueza del mundo psicológico y espiritual. Su fe permanente en el valor de la vida interior y en sus recursos interiores la enriquece; es probable que hasta se sienta protegido por un guía espiritual que contribuye a su bienestar y facilita su desarrollo personal. A causa de que procura evolucionar en lo interno y busca continuamente el significado y la finalidad de cada experiencia, es probable que posea considerable sabiduría y esté en armonía con una aguda intuición en la que usted confía mucho más que en los preceptos del mundo exterior.
Su motivación es ésta: “Sigue tu propia felicidad”; por esta razón prospera en el viaje interior, pero tal vez no confíe en el mundo que existe fuera de usted. Su abundancia de sueños e imágenes lo amplía, en contraste con la limitación que quizá experimente para adaptarse a una sociedad que no respeta los valores que usted quiere mucho. Como resultado de esto, es probable que trace una línea divisoria entre su yo interior y su yo exterior, y que vacile en expandirse hacia afuera porque no sabe cómo crear un puente entre estas dos facetas de la vida.
De manera parecida, usted brinda generosamente sus recursos interiores, pero tal vez no dé de manera externa o material, lo cual carece de importancia para usted, y así mismo amenaza su identificación con la vida interior.
Júpiter en la casa doce indica que sobre usted influyen muchísimo ciertas creencias filosóficas y/o religiosas que se relacionan con su experiencia personal, pero que usted no adhiere a sistemas filosóficos y religiosos institucionalizados, que en el pasado tal vez le impusieron. Debido a que su vida interior no contó con el apoyo de la sociedad, desde temprana edad aprendió a protegerse, e incluso a ser muy reservado respecto de sus creencias, al igual que en relación con sus eclosiones espirituales o con experiencias culminantes que lo transformaron.
Su vulnerabilidad y cautela en función de sus creencias pueden ser, al mismo tiempo, una ayuda y también un obstáculo. Por un lado, usted conserva en su interior una fe que le sirve de apoyo; por el otro, a causa de que no somete sus suposiciones y actitudes a la prueba de la realidad, es probable que actúe a partir de un sistema de creencias distorsionadas, lo cual mina su funcionamiento eficaz. Sin querer, confunde creencias con realidad y pierde la objetividad en lo que atañe a experiencias: asimismo, es probable que sus puntos de vista sean rígidos y dogmáticos, considerando que su modo de pensar es el único, y aferrándose tercamente a sus actitudes como un medio para conservar su identidad.
Otro resultado de mantener un santuario interior consiste en que usted tal vez alterne entre expectativas y esperanzas sin fundamento e improbables de concretar y, por otro lado, adherir una actitud pesimista que se niega a alimentar esperanzas y tiene miedo de desilucionarse. Al experimentar su energía de Júpiter, es probable que usted carezca por completo de límites realistas; su experiencia, propia del planeta, se expande en todas las direcciones y cree en posibilidades ilimitadas. Lo inevitable es que se produzca la desilusión; entonces, usted se retira en su interior y se convence de que es incapaz de manifestar externamente lo que busca. Esta actitud también puede ser resultado de sus muy arraigadas suposiciones, en el sentido de que el mundo exterior no podrá brindarle apoyo en cuanto a su bienestar, y que usted no puede ni debe esperar sentirse feliz en lo atinente a su vida exterior.
Su tendencia a encontrar defectos en el mundo existente fuera de usted, y a suprimir su capacidad para ser feliz, se origina en experiencias de la niñez. Sus padres no estimularon en usted el entusiasmo, el optimismo, la expansividad y otros modos de expresar la energía de manera abundante y hacia afuera, y es probable que sus progenitores hayan desistido de muchas cosas que en la vida son placenteras y que no hayan podido ver que sus hijos procuraran lo que ellos no pudieron tener. Aunque el planeta sugiere que usted tuvo una experiencia dichosa en el seno materno y estaba ansioso por nacer, es probable que a temprana edad haya aprendido que el mundo existente fuera del seno materno no era digno de confianza. Tal vez sus padres se la pasaban haciéndole promesas que jamás cumplían. Como resultado de esto, usted mismo vaciló en depositar su confianza en esperanzas y aspiraciones que nunca podrían concretarse.
Al parecer en su familia no se le consistió que usted tuviera sus propias creencias o metas, o que siquiera pensara por sí mismo. Y como sus padres podrían haber impuesto su punto de vista sobre el mundo (el cual usted proyectó dentro de sí mismo) y dio por supuesto que usted era una extensión de ellos, es probable que usted haya aprendido a no confiar en sus propias percepciones y opiniones acerca del mundo que la rodea. Asimismo, el trauma relativo a hacer valer sus propias creencias en su época de escuela puede haber influido también sobre usted para que se retirase dentro de sí mismo y rehace un refugio personal que nadie pudiese violar.
Otra manifestación de su retiro interior puede ser una tendencia que se desarrolló a temprana edad y que consiste en melodramatizar sus emociones y actitudes. A causa de que sus puntos de vista subjetivos preponderaron sobre el mundo objetivo, usted pierde fácilmente la perspectiva respecto de lo que experimenta. Como si lo que esperase del mundo fuese que éste desbaratase aquello a lo cual usted aspira, es probable que reacciones con fuerza ante decepciones de menor cuantía que su gran imaginación magnífica. Como resultado de esto, aunque activamente procura experiencias que apoyen su evolución interior, es probable que vacile en obtener nuevas experiencias exteriores, y en desarrollar un puente entre su vida interior y su vida cotidiana.
Con frecuencia, usted se niega a concretar lo que podría crear, tal vez porque tiene miedo de ser codicioso, de carecer de límites, de ser perezoso o desenfrenado, o de tener que excederse o a proyectarse de más cuando se le quiten las barreras externas. Ser feliz, tener riqueza o abundancia y permitirse una expansión y una apertura plenas son una amenaza para usted, en pugna con el “guión” que usted hizo suyo pero que pertenece a sus padres. A fin de desarrollar su identidad, pero en términos radicalmente distintos que los de ellos, y que al hacerlo, haya limitado su capacidad a crear para sí una vida plenamente próspera.
Usted suele sentirse próspero cuando tiene tiempo para la explotación interior. Estar físicamente solo no es sinónimo, para usted, de sentirse solo; pasa muchas horas retirado, leyendo, estudiando, haciendo planes para el futuro o sumiéndose en sus pensamientos y fantasías. Como es un autodidacta, es probable que evite títulos o doctorados, a menos que encuentre un curso lectivo que concuerde con sus personales necesidades de desarrollo; de manera parecida, es probable que vacile en viajar, salvo a lugares que acrecienten su comunión con su alma y que le brinden refugio respecto de las exigencias de la vida diaria. Usted necesita pasar su tiempo solo, para volver a colmar su espíritu, conectarse con su fuente interior y asimilar la vasta cantidad de estímulos que recibe pero “no procesa” con facilidad.
El planeta también sugiere que su aptitud para hallar la paz dentro de sí mismo es evidente para otras personas que a menudo se inspiran con la presencia de usted, le ofrecen su apoyo y le expresan su confianza. Aunque tal vez no parezca sociable y generoso, lo cierto es que usted “da”, y lo hace desde la recóndita prosperidad existente dentro de usted, y es particularmente sensible para con los necesitados. Por esta razón, es probable que se desempeñe profesionalmente o lo haga como voluntario en el ámbito de la asistencia social, en la que su actitud reflexiva respecto de la vida pueda ayudar a los demás a superar sus propios conflictos. Puesto que usted es una explorador natural de la psiquis, capaz de afrontar y comprender su proceso y conducta de orden psicológico, es probable que sea un guía talentoso para los demás que, de manera parecida, realizan sus viajes por el interior de sí mismos.
Júpiter lo llama para que obtenga provecho examinando las suposiciones y expectativas inconscientes, propias del pasado, que lo limitan y le impiden encontrar la satisfacción y la abundancia que desea. Pregúntese: ¿puedo permitirme ser feliz?, ¿Tener lo que secretamente quiero?, Podré crear un puente entre mis personalidades interna y externa, a fin de usar mi talento en el mundo y, de ese modo enriquecerme?, Podré desarrollarme y comprometerme en metas que satisfagan al indagador que llevo dentro, y así permitir sentirme un triunfador de la sociedad?.
Lo que probablemente le resulte beneficioso es lo siguiente: una ocupación docente más amplia, psicoterapia cognoscitiva o racional-emotiva (que examine creencias y suposiciones), o una terapia espiritual, como lo es la psicosíntesis (que acepta de buen grado la sabiduría interior), y asimismo experiencias comunitarias con espíritus afines que marchen en pos de búsquedas similares y compartan valores parecidos.
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