Artes Intuitivas

 
LA LUNA EN LA CASA DOCE
 
La Luna sugiere que usted es una persona reservada y que vacila en revelar lo que siente y necesita. A menudo, temeroso de su vulnerabilidad, bloquea su percepción de lo que siente y procura refugiarse, respecto de su mundo interior, en actividades habituales que usted cumple de manera automática. Quizá le sea difícil tomar contacto con su Yo emocional oculto porque desarrolló, a lo largo de su vida, defensas contra los niveles primitivos de necesidad y dependencia que lo aterrorizan. Tal vez sienta muchísima vergüenza en relación con ese yo- niño sepultado dentro de usted.

Reprimidos durante largo tiempo, su tristeza y anhelos tal vez estallen a veces como lágrimas infantiles, que parecen ser regresivas y fuera de lugar. Como Alicia en el país de las maravillas, que se ahoga en un torrente de lágrimas, usted se siente abrumado, y procura aplastar cualquier intento de exhibir en el futuro sus sentimientos. Su lema puede ser: “Sé fuerte; no llores”. Usted no solo teme ahogarse en sus sentimientos y necesidades, sino que también teme revelar a los demás sus vulnerabilidades, para que no se rechace o abandone.

Tal vez por experiencias traumáticas de cuando era niño, en las que usted sintió un insoportable desamparo y una no menor necesidad y dependencia en relación con un progenitor que no podía responder con sensibilidad, usted aprendió a temprana edad, a volverse hacia sí mismo y establecer su propia autonomía. “Debo estar solo: no necesito a nadie”, fue lo que usted decidió cuando se negó a relacionarse emocionalmente y aprendió a alternar con la gente, pero sin comprometerse plenamente. Emocionalmente autónomo y aislado, usted se convirtió en un sobreviviente capaz y aprendió a representar con eficacia los papeles que le pedían. Pero a menudo, como resultado de su represión se siente vacío y agotado.

Obligado en sus primeros años a volverse hacia sí mismo, usted aprendió a cuidarse y a reemplazar los cuidados que no recibía de los demás, con conductas y actividades sustitutas. Como resultado de esto, tal vez sea compulsivo en cuanto a sus propios rituales de cuidado personal, especialmente en función de sus alimentos. Las tendencias a la anorexia, la adhesión a dietas estrictas, la preocupación por las artes culinarias y el temor a comer en restaurantes son manifestaciones de la luna en la Casa Doce. A veces, mientras está enfermo, aprovecha este periodo para descansar de las exigencias de su Yo adulto.

La luna sugiere que usted nunca sintió que se le permitiera ser niño. Quizá su madre haya querido que usted fuese capaz de satisfacer las necesidades de ella. Ella tal vez estuviera profundamente perturbada, o bien agotada psicológica o físicamente, es probable que se haya sacrificado para participar en el mundo exterior a costa de su vida familiar.
 
A menudo, la Luna aquí significa fracaso en el primitivo lazo que la unía con su madre, aunque exista con ella un lazo interior que es profundo. Ese lazo acompañado por una idealización persiste en parte porque usted necesita aferrarse psíquicamente a ella, como resultado que no recibió adecuados cuidados. Si su madre fue incapaz de responder a sus señales no verbales y verbales, usted aprendió a desconfiar de la proximidad de los demás y no logró desarrollar un grado saludable de confianza.

Como resultado de un trauma de la infancia, usted tal vez reprimió sus experiencias primitivas, y recuerda poco de su vida familiar; tal vez haya desarrollado un estilo de vida que implique un mínimo contacto familiar. Quizá porque nunca tuvo un hogar seguro, o porque teme sentir que necesita una casa y una vida familiar, es probable que usted evite formar un hogar que pueda “nutrirlo” verdaderamente. Por ello resulta difícil desarrollar raíces en alguna parte.
 
Otra influencia aquí de la Luna, es la confusión en relación con la identidad femenina y las relaciones con las mujeres. Al carecer de un adecuado modelo de “rol” femenino, es probable que usted tenga ideas deformadas sobre la femineidad y la maternidad.

En el caso de ser Hombre lo que ocurre es que, se sienta inseguro en cuanto a lo femenino oculto que existente dentro. Quizá desvalorice los ámbitos “femeninos” de la vida.
 
Otra ventaja de la Luna en Doce, es su aguda intuición y espiritualidad innata. Por su sensibilidad, necesita pasar mucho tiempo solo, reflexionando sobre aspectos de su vida personal que no comparte fácilmente con los demás, y aliviándose de la sobre carga psíquica que acumuló como resultado de un contacto excesivo. Su soledad puede ser también importante: porque le ayudará a recuperar el contacto consigo mismo, y a conectarse con su naturaleza afectiva, a través de la meditación, la música y otros quehaceres.

Debido a los conflictos en mención, lo más seguro es que usted sea naturalmente solícito, probablemente se sienta atraído para trabajar en profesiones en las que preste servicio, en las que pueda satisfacer las necesidades de una humanidad herida o perturbada. Al identificarse con los perturbados, los enfermos o los débiles, usted pone de manifiesto su talento de enfermera, experta en el arte de curar o ser consejero.

Este oficio le permitirá tomar contacto con ese niño que está dentro de usted, aceptarlo y abrazarlo. Para que además usted tolere el terror que él siente que lo abandonen. Es así como además la terapia orientada hacia los sentimientos, la terapia de renacimiento, la autopsicología y la terapia de “los orígenes”, así como también la de las vidas pasadas, pueden facilitar ese proceso.
 
 
 
      

 


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