PLUTÓN EN LA CASA DOCE.
La influencia de Plutón sobre su duodécima casa sugiere que aunque usted posee un depósito interior de energía y fuerza notables; frecuentemente se siente impotente y a merced del mundo exterior. A causa de que tiene miedo de su energía original, desarrolló un sistema defensivo que bloquea su acceso a los recursos profundamente sepultados dentro de usted. Separada de su consciencia, esta energía Plutoniana puede ser terrorífica para usted, especialmente porque no se integra en su yo consciente, no se domesticó o civilizó a través del proceso de socialización, y fue deformado por años de represión.
Los deseos sexuales, las pasiones, los resentimientos y los odios del pasado pueden estar enconándose dentro de usted, amenazando con vencer a su control personal y abrumar a su consciencia. Por la acumulada carga emocional de esas energías y las amenazas que estas representan para su propio yo, es probable que usted no pueda permitirles penetrar bastante en la consciencia para descubrir la constructiva fuente de energía, la vitalidad, las capacidades regenerativas y curativas y la fuerza interior que éstas pueden brindarle una vez que las reconozca, las elabore e integre en su vida.
Pero, a menos que su Plutón esté totalmente carente de aspectos, estas energías surgen en su vida. Los planetas con los que Plutón está en aspecto son portadores de intensa carga de emociones y de la energía de los deseos, propia de Plutón, usted experimenta períodos de una energía intensa y explosiva, porque su volcánico yo inconsciente hace erupción dentro de su consciencia. En esas épocas, es probable que usted se sienta descontrolado, poseído, obsesionado y dirigido por deseos que no comprende. Pero también se siente vivo, motivado, potente y capaz de asumir la carga de su vida.
La duodécima casa es un lugar difícil para Plutón, que amenaza con abrumar al ego donde quiera que tenga lugar en la carta, y con obligarnos a enfrentarnos con las facetas oscuras y tenebrosas que preferiríamos olvidar. Quienes tienen a Plutón en la duodécima casa tal vez seamos portadores de la sombra colectiva de la humanidad. A través de nuestros encuentros con las oscuras fuerzas demoniacas existentes dentro de nosotros, no solo los asuntos nuestros, del pasado, que dejamos sin terminar, si no también “las heces” que absorbimos del mundo exterior e introducimos en nosotros, probablemente contribuyan significativamente a mantener el equilibrio psíquico de lo colectivo.
Sin embargo, en el nivel personal, tal vez usted sufra con Plutón, especialmente cuando vuelve la energía dura y sin compromisos –propia de Plutón- contra usted mismo. Las cuadraturas con Plutón en la duodécima casa pueden ser especialmente atormentadoras, porque lo obligan a encarar a usted sus energías tenebrosas. Aunque superficialmente usted parezca calmo, en su interior libra una batalla constante. Se juzga con crueldad e intenta disciplinarse; se niega satisfacciones que aliviarían sus agobios; se obsesiona con pecados, culpas y vergüenzas del pasado, que usted nunca superó. Contra su voluntad, ataques de odio contra sí mismo pueden inducirlo a adoptar conductas autodestructivas o a preocuparse morbosamente pensando en la muerte o en el suicidio.
En la medida en que sea capaz de canalizar esta energía Plutoniana mediante ejercicios físicos o de actividades (relacionadas con los signos y las casas que están es aspecto, y con la casa que Plutón rige), es probable que usted pueda controlar su fuerza y vencer obstáculos del mundo exterior. Ciertamente las oposiciones de Plutón a la sexta casa brindan salidas para que usted se realice en el ámbito del trabajo y de la salud. Pero para canalizar más acertadamente a Plutón, lo primero que debe hacer es dejar que las energías de aquel penetren en la consciencia de usted.
Si bloquea su vida interior, es probable que evite la soledad, la reflexión y las actividades tranquilas y relajantes que aflojan sus defensas. Cuando está solo usted se dedica a rituales obsesivos-compulsivos o a proyectos exigentes que requieren su plena atención y silencian las voces interiores. No obstante, se siente introducido por fuerza en estados de recogimiento y también de sueño profundo. Como sus sueños reflejan a menudo las energías tenebrosas que lo perturban y obsesionan, raras veces los recuerda. Es probable que también su inconsciente lo amenace con querer ingresar en sus imágenes originales.
Por otra parte, Plutón en su duodécima casa puede inclinarlo a asumir una actitud contraria respecto de su vida interior. Incapaz de bloquear las turbulentas fuerzas que existen dentro de usted, es probable que se convierta en un explorador valiente, decidido y despiadado de su yo-sombra. Capaz de regenerarse a través de períodos de soledad, se sume en los abismos de su psiquis, se enfrenta con los ángeles y demonios que allí residen y controla su energía para sus propias finalidades conscientes. Usted posee recursos ilimitados de autorenovación, tanto en lo físico como en lo emocional. Su vida es proceso constante de autoterapia, complementado frecuentemente con experiencias de psicoterapia a las que usted se consagra de todo corazón, en un intento por descubrir cuáles son las fuentes de sus conflictos y curarse de heridas del pasado. Más que la mayoría de la gente, es capaz de autotransformaciones profundas y duraderas.
Las ventajas de Plutón en la duodécima casa son tan dramáticas como sus riesgos. Aunque incapaz de experimentar en su vida diaria energía y fuerza suficientes, usted descubre en las crisis profundos recursos de energía, capacidad, vigor y fuerza. Por esta razón es probable que se ponga a prueba participando en situaciones que sean un desafío. Quizá adopte un estilo de vida que lo obligue a encarar a las energías plutonianas existentes fuera de usted (por ejemplo, enrolándose o dedicándose a actividades clandestinas); tal vez se sienta atraído a trabajar en algo que implique ayudar a personas que atraviesan una crisis. Debido a que sus actitudes para curarse psicológica y físicamente y hacer lo mismo con los demás son verdaderamente notables, podrá beneficiarse ejercitando y cultivando este talento.
William James escribió: “La mayoría de la gente vive –tanto en lo físico, en lo intelectual, como en lo moral- en un círculo restringidísimo de su ser potencial”. Y agregó lo siguiente: “Las grandes emergencias y crisis nos muestran cuánto más grandes de lo que habíamos supuesto son nuestros recursos vitales”. Su Plutón en la duodécima casa indica que sus recursos ocultos son mayores que los de una persona común y corriente, la cual carece de ese cúmulo de fuerza interior a la que pueda recurrir en épocas apremiantes.
Otro talento indicado por Plutón en su duodécima casa es su perceptividad psicológica. Como tiene acceso a las profundidades originales existentes dentro de usted, tiene una rara habilidad para percibir las energías subliminales existentes dentro de los demás. Como resultado de esto, cuando llega a ser capaz de enfrentarse con el material de su sombra, es probable que decida internarse en el campo de la psicología. Otra opción es un trabajo que implique investigaciones y estudios.
Plutón en su duodécima casa sugiere que, en su niñez, hubo una agitación emocional que influyó sobre usted para que introvirtiese su energía y se bloquease para no percibir el dolor, el deseo y la ira que estaba experimentando. Tal vez su familia lo avergonzaba profundamente; sus padres quizás le comunicaron que la agresividad y la sexualidad de usted eran inaceptables. Durante la adolescencia, es probable que los impulsos sexuales lo hayan atormentado tanto que se vedó aún más tener acceso a las fuerzas primitivas, pero potentes, existentes en su interior.
A veces, Plutón en la duodécima casa indica una historia de maltrato físico o emocional. Un padre (o una madre) Plutoniano puede haberlo atormentado sin piedad, tiranizando la casa y “castrándolo”, asegurándose de que usted no fuese una amenaza para su poder. Incapaz de encontrar salidas de aceptación o constructivas para su deseo, pasión, odio y rabia –que sus padres no podían enfrentar- usted sepultó dentro de sí esas emociones. Incapaz de hacer valer su propia fuerza, desarrollo modalidades de conducta que expresaban su impotencia.
Debido a que sus progenitores renegaban de sus personalidades sombrías y proyectaban sus cualidades negativas sobre sus hijos, es probable que usted haya “hecho suyos” muchos sentimientos y conflictos que sus padres se negaban a reconocer y les pertenecían. Por ello, como portador de esa sombra familiar, usted no sólo sufre sus propios deseos y emociones reprimidos sino también los de sus progenitores. Incapaz de manejar sus energías primitivas, es probable que ellas hayan necesitado un receptáculo para sus egos rechazados y un blanco para achacarle sus culpas. Como resultado de esto, una parte de su propio proceso de integración psicológica puede implicar que usted establezca una separación entre la sombra de sus progenitores y la suya propia. Lo que usted necesita es desarrollar compasión para consigo mismo, negarse a flagelarse por pecados y crímenes que nunca fueron suyos, o que fueron resultado de los conflictos propios de sus padres, que ellos no resolvieron.
Inevitablemente, sus relaciones familiares formaron más tarde, en su vida, el diagrama de sus relaciones personales. Como aprendió a esconderse tan profundamente dentro de sí mismo, o a ocultarse tan profundamente respecto de sí mismo, es probable que haya desarrollado una persona claramente diferente del intenso y tumultuoso yo Plutoniano que existe dentro de usted. Reservado y retraído, es posible que usted experimente vicariamente la turbulencia de su vida interior, atrayendo hacia sí a personas que se expresen más emocionalmente que usted y cuyos conflictos psicológicos son más patentemente reconocibles.
En sus relaciones personales, usted es motivado, a menudo, por fuerzas que no reconoce o no comprende. Temeroso de hacer valer su fuerza, es probable que actúe indirectamente, digitando a los demás o produciendo sentimientos de venganza mediante conductas saboteadoras. Temeroso de que lo dominen, es probable que luche con la paranoia o con ansiedades de persecución, y tal vez tenga miedo de que la otra persona, como lo hicieron sus padres, actúe destructivamente para con usted. Reiterando escenas del pasado, es probable que introduzca de buen grado en su vida a quienes lo traten tan duramente como usted se trata a sí mismo.
La armonización con Plutón en la duodécima casa es un proceso exigente. A veces, incapaz de tener acceso a sus energías sepultadas dentro de sí, atrae circunstancias de la vida que son traumáticas, como un medio para obligarse a poner en movimiento sus propios recursos. A semejanza de Perséfone, tal vez necesite que Plutón lo rapte y viole, para ingresar en la etapa siguiente de su evolución. Pero cuanto más consciente es usted de sus energías originales y más se consagra a su autoevolución, más probable es que tenga que crear situaciones que no sean traumáticas, las cuales le exijan que usted descubra y utilice su fuerza personal.
Stephen Kaplan Williams escribió “Si quieres amar, expresa odio”; y agregó: “Si quieres odiar, expresa amor”. Esta guía es especialmente útil para usted, porque necesita honrar, poseer y expresar las facetas oscuras de sí mismo antes de que pueda recobrar su fuerza constructiva y curativa. Necesita una filosofía de vida que honre a la oscuridad, y una imagen personal que acepte la limitación humana, la flaqueza y el mal propios del ser humano. Aferrarse a ideales virtuosos sólo introduce más hacia el fondo a las oscuras pasiones; allí se enconan y secretamente lo trastornan. Mediante psicoterapia y relaciones confiables con personas que acepten las energías sombrías de usted, podrá empezar a redimirse y transmutar a las fuerzas más oscuras y tortuosas existentes dentro de sí, para convertirlas en fuentes de fuerza y potencia.
Los demonios de la psiquis se agigantan en la oscuridad de la inconsciencia. Usted necesita dejar salir al aire libre a su demonio interior para observarlo, descubrir como se siente y que quiere, y permitir que el aire libre de la consciencia y las aguas de la compasión transformen a ese demonio en un valioso guía interior. Sin embargo, para hacer esto, deberá agrandarse lo suficiente como para contener la terrible energía de ese demonio. Tal vez necesite fortalecerse físicamente mediante un régimen de arduos ejercicios; probablemente se beneficie mediante disciplinas físicas, por ejemplo, con yoga, artes marciales o rolfing; es probable que logre una mayor integración valiéndose de psicoterapias, como pueden ser la bioenergética o la psicoterapia de Reich, las cuales aflojan su coraza corporal y lo ayudan a acrecentar su tolerancia respecto de la excitación, el terror, la rabia y la pasión.
Pero antes de que pueda empezar el proceso de volver a ser dueño de sus energías físicas y emocionales, es probable que necesite alterar sus actitudes. ¿Qué racionalizaciones usa para seguir manteniéndose impotente? ¿Qué ideas vive, a través de las cuales pierde su potencia? ¿Cuáles son las ganancias secundarias que experimenta como resultado de su propia impotencia o de sentirse víctima? ¿Qué le permitirá abandonar esto último y crear medios más sustanciales de realización y autoestima? Sólo observando cómo usted mantiene encerrado a Plutón dentro de la duodécima casa, podrá empezar a evaluar las consecuencias implícitas en recuperar las energías de las que usted renegara y en experimentar y expresar más plenamente su fuerza personal.