SATURNO EN CASA DOCE.
Saturno en su casa XII, indica que usted controla y organiza su vida interior para que no le abrumen los sentimientos caóticos. Temeroso de someterse a su corriente interior y de sentir los temores que le amenazan, disciplina sus emociones expulsándolas de su conciencia, y participando en tareas y actividades que usted mismo fija. Aunque su control personal la ayuda a administrar su vida y manejar las crisis, esto también lo limita. Al sentirse fuera de contacto con los ámbitos más profundos de su psiquis, usted bloquea el acceso a los sentimientos, imágenes, sueños y fantasías que podrían nutrirlo. En la medida en que sienta que dentro de usted existen un mar congelado o una rigidez interior que le impiden relajarse, es probable que sea incapaz de recibir algo de los demás y establecer un contacto real con las personas que lo rodean.
Usted tiene miedo de su vida interior, lo cual es comprensible, puesto que alberga muy arraigados temores y lucha contra sentimientos de desaliento y desesperación. Lo que usted teme es estar aislado, asfixiado, en una trampa, viejo, rechazado, relegado o abandonado. Teme dejar que las cosas sigan su curso y que se derrita el hielo que exista dentro de usted, el cual le da una sensación de que posee una estructura interna y contribuye a que usted obre con eficacia. Al carecer de fe y confianza en usted mismo y en el mundo, se aferra así mismo y a las fuentes de seguridad que usted desarrolló, aunque exteriormente parezca adaptable y dúctil. Fundamentalmente, usted evidencia un alto grado de autonomía y fuerza interior; sin embargo, esa fuerza puede ser frágil, y derivar más bien de que usted no acepte su vulnerabilidad y sus necesidades, de que integre a ambas en su ser y satisfaga estas últimas.
A fin de hacer frente a sus carencias infantiles, usted desarrolló un fuerte sistema de defensa, capaz de evitar que sentimientos y necesidades que constituyan una amenaza lleguen a alterar su equilibrio. Pero, porque a menudo usted se siente rechazado e inútil, su autoestima es frágil y con facilidad percibe que sentimientos de dudas personales, inferioridad, inutilidad y culpa la están minando. Duro consigo mismo e incapaz de aceptar sus limitaciones, le es difícil tolerar su fracaso y consolidar lo que usted vale como individuo cuando usted no vive según las normas que usted mismo se fijó.
Es probable que le resulte difícil estar solo porque, sin el estímulo del contacto interpersonal, debe enfrentarse con sus miedos y negatividad. Por eso, quizá combata contra esa tendencia a volverse hacia adentro, que usted juzga necesaria, pero que también le priva del estímulo externo que lo alimenta y lo colma. Sin embargo, una vez que supera su resistencia a quedarse solo, es probable que disfrute de su propia compañía, especialmente cuando está en un proyecto personal o en un proyecto de trabajo que le atrae. Saturno aquí le da la capacidad para trabajar solo y cumplir las tareas en las que usted se comprometió.
Un efecto psicológico de Saturno en Doce, es un juego pendular de todo o nada, entre una fantasía carente de fundamento y una pesimista visión de la realidad. Cuando es Saturno el que lo gobierna, usted no se atreve a soñar ni a esperar sentirse satisfecho, ni tampoco a creer en que es capaz de triunfar en el mundo exterior. Su visión es desolada y genera sentimientos depresivos que usted desea evitar. Como resultado de esto, es probable que usted bloquee las voces propias de Saturno, no solo el temor, el pesimismo y las dudas sobre si misma sino también el principio sabio, precavido acerca de la realidad, que puede ayudarla para ver, aceptar y estar preparado respecto de las limitaciones existentes dentro de usted y en torno de usted.
Cuando usted se atreve a soñar, lo hace sin el fundamento de Saturno; cuando sus sueños no logran materializarse, usted vacila en desear o soñar otra vez, en lugar de aprender a crear y perseguir sueños que puedan concretarse. Le es difícil hacer frente a la realidad, porque la lente con que la mira está empañada con sentimientos de inquietud, ansiedad y desesperanza que la amenazan en vez de ayudarlo a manifestar concretamente sus aspiraciones.
La intimidad es para usted una amenaza; teme que lo conozcan, y que luego lo juzguen y lo abandonen, tal como le sucedió en el pasado. Por eso, es lento para confiar y es probable que dentro de una relación, usted esconda sus sentimientos reales para protegerse y conservar el control. Sensible ante eventuales rechazos, usted se previene contra esas experiencias. Pero porque tal vez no se siente digno de recibir amor, es probable que inconscientemente elija una pareja que lo trate tal como usted se trata a sí mismo, en lugar de afianzarse y aceptar compasivamente sus propias debilidades y vulnerabilidades.
También existe una ventaja de tener a Saturno en Doce y es que: usted resulta ser una compañía placentera y estimulante, puesto que oculta a los demás su negatividad y presenta su faceta jovial y vitalizada, que prospera sin la opresión de Saturno. Al dirigir más bien su energía opresiva y restrictiva, es probable que usted sea amigable, sociable y acepte las limitaciones de los demás, al tiempo que es incapaz de tolerar las suyas propias. La gente se siente atraída por el espíritu negativo que usted tiene y por el afectuoso apoyo que usted brinda a los que ellos emprenden; empero, en la medida en que usted amura los sentimientos que la perturban, se fía de alentar y estimular a los demás, es probable que la obsesione la sensación de vacío o aislamiento interiores, experimentada por la personalidad que usted emparedó para no percibirla.
Es muy probable que, en su familia, le hayan brindado su apoyo cuando usted “ponía cara de estar feliz” y se manifestaba entusiastamente para con la vida que la rodeaba, en lugar de ponerse a cavilar sobre sus desengaños o agobiar a sus padres con sus temores y desconciertos, que ellos no eran capaces de oír o no querían oír. Incapaces de estar en paz con las limitaciones de sus propias vidas, no sabían cómo calmar las inquietudes de usted o brindar actitudes realistas respecto de cómo comportarse en el mundo, de una manera acertada. Al absorber la desesperanza y la sensación de ser unos fracasados - que sus padres tenían- usted hizo propios los sentimientos de ellos y los sintió muy suyos.
Debido a que sus padres tendían a negarse a sí mismos y tenían también una actitud de desilusión y renuncia en cuanto a concretar sus aspiraciones, es probable que usted, de manera parecida aprendiera a no dar curso a sus propios deseos. Puesto que el hecho de tener metas de largo plazo y formular compromisos daban muestras de ser algo insatisfactorio, usted vacilaba en desarrollar sus propias metas y en comprometerse respecto de valores que eran importantes para usted.
Saturno sugiere que fue especialmente uno de sus padres quien lo rechazó y restringió, y es probable que tampoco estuvo al alcance de usted en lo emocional y en lo físico. Usted careció de la protección y de la seguridad que una figura paterna, sana y estable, podía brindarle, y también dejó de tener un modelo de comportamiento viable para desarrollar su competencia y la aptitud para avanzar acertadamente en el mundo laboral.
Porque las emociones reprimidas, propias del pasado, deforman la percepción de una energía planetaria, es probable que usted tenga un concepto deformado acerca de su padre, basado más bien en la fantasía que en la realidad, y quizá luche contra la opresión del arquetipo de su padre interior, al menos tanto como contra el de su padre real que jamás atendió las necesidades de usted. En la medida en que rechazó a su padre, es probable que usted rechace a la religión tradicional, con su Dios patriarcal; por otro lado, quizá usted busque una figura paterna espiritual que sea sensible y protectora respecto de la debilidad humana.
Para terminar, la Astrología le indica que en vez de alternar entre una personalidad optimista, irrealista y extrovertida, y una personalidad secreta cargada de temores y que se autocondena, usted necesita desarrollar actitudes que abracen y honren al niño herido que existe dentro de usted y los sitios oscuros de su alma que lo asustan, pero que también le proporcionan fuentes que lo nutren. Usted necesita también asumir difíciles desafíos en su vida laboral y afirmarse, aunque no logre desempeñarse adecuadamente, por la simple razón de que ha sido bastante valiente como para correr riesgos, superar sus temores y vencer sus condicionamientos.
Será de particular utilidad, si usted así lo desea, una psicoterapia que la ayude a experimentar y expresar temores, culpas y autocondenas y a desarrollar nuevas actitudes en su relación consigo mismo. La terapia de la realidad y la terapia racional emotiva (que se opone a las suposiciones negativas y a los mensajes internos) pueden serle provechosas, como también pueden serlo seminarios profesionales y de asesoramiento que lo ayuden a desarrollar las habilidades vocacionales que aumenten su sentido de la competencia sin temor.
Por último, es probable que usted haga las paces con Saturno en Casa Doce, al aprender ha valorizar su compromiso con tareas, trabajos, relaciones y metas de largo alcance. Usted necesita saber que no solo puede apartarse de las que, en el pasado, fueron fuentes de seguridad, sino también de la esclavitud de posibilidades que no vivió; lo que usted necesita es descubrir que, reduciendo sus opciones, tomando decisiones y asumiendo compromisos que usted mantenga por sobre el tiempo, podrá experimentar satisfacción y una creciente sensación de confianza en sus propias aptitudes.